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Esto salió de 5 días de encierro.

 Esta vida me sabe a poco. Siento que ya lo he visto todo. Ya he tenido en mis manos miles, y he preferido quedarme solo. No hay puñales que me lastimen. Todo lo que quiero lo jodo, ya me he ahogado entre mis pecados y aunque duela yo ya no lloro. Lo único que quiero es verte: solo cuando estás cerca se aleja la muerte. Déjame tenerte y mirarte de frente. Démonos a la fuga como un par de delincuentes. Haz que valga la pena esta condena y huyamos del país hacia la frontera. Una vez allí: una vida nueva lejos de esta mierda y de su sistema. Deja de rezar; no te salvará. Solo estoy yo en esto; no hay nadie más. Yo cuido de ti, tú cuidas de mí. Dime que en ti sí puedo confiar.  Deja de rezar; no te salvará. Solo estoy yo en esto; no hay nadie más. Yo cuido de ti, tú cuidas de mí. Dime que en ti sí puedo confiar. Esta vida me sabe a poco. Siento que ya lo he visto todo. Ya he tenido en mis manos miles, y he preferido quedarme solo. No hay puñales que me lastimen. Todo lo que quiero...

Me detuve

 Desde 2022 no me sentía en un agujero del cual era imposible escapar. Esa sensación de pérdida y fracaso constante llegó justo cuando la vida me quitó eso que quería que se quedara (no, no continuó, pero sí se prolongaron más la despedida y, con ello, la frustración de saber que no pasó nada). Volviste justo cuando algo más estaba floreciendo y me quitaste esa paz que por días me había costado encontrar, pues, cuando decidiste volver, la cabeza me dio muchísimas vueltas al no saber qué hacer. Me costó mucho tomar una decisión, pero, finalmente, sabiendo que estaba a punto de lastimar a alguien más, tomé la que mi corazón dictaminaba en ese entonces. Fue ahí cuando decidí apostar y, sin perder mi esencia, desde el minuto 1 dejé todo. Mi filosofía y mi naturaleza no me permitían entregarme a medias, y sí, lo entendí muy tarde. Lo siento. Fue ahí, también, cuando aprendí que algunos silencios pesan más que cualquier explicación, y que las palabras que no dijimos terminan por hablar p...

Continuará ¿?

 Hace tiempo que no escribo nada por aquí, y creo que ya es hora de hacerlo de nuevo. A diferencia de los escritos anteriores, este tiene algo en particular: habla de cómo la vida me ha vuelto a sonreír. Después de mucho tiempo, de cerrar etapas, de reencontrarme conmigo mismo y aprender a estar en paz con el silencio, la vida —sin previo aviso— decidió poner a alguien en mi camino. No fue algo planeado. Tampoco algo que estuviera buscando con urgencia. Simplemente pasó…, y fue distinto desde el principio. Hay personas que no hacen ruido al llegar, pero se sienten como si hubieran estado ahí desde siempre. Ella fue así para mí. Tiene esa forma de mirar que desarma, de hablar con calma, de estar presente sin presionar. Y, aunque apenas la estoy conociendo, hay algo en su forma de ser que me hizo bajar la guardia. La primera vez que la vi, supe que quería conocerla más. No sabía cómo hacerlo perfecto —ni siquiera sabía si debía intentarlo—, pero me nació regalarle girasoles. No fu...

La noche más bonita que he vivido

 ¿Qué decir de aquel momento si, como he dicho, ese recuerdo permanece latente en mi mente?... Tú, además de devolverme la ilusión por un instante, me diste uno de los recuerdos más bonitos que tengo: aquella noche en la que sentimos que conectamos en más de un aspecto. Nunca me importó lo que estuviéramos haciendo, el lugar o el momento; solo me importaba el tiempo que invertía contigo. Tú fuiste como ese rayo de luz que renació en medio de mi oscuridad (que parecía eterna), como esas alas que me permitieron volar de nuevo o como ese sol que aparece después de una ruidosa tormenta...  Esa noche, en la que sentí que estaba en el mismísimo nirvana, es especial para mí por varios motivos: la estaba compartiendo contigo, me sentía con plenitud y estaba creando recuerdos con quien yo quería (tú). Lo más especial fue cuando hicimos saber lo que cada uno sentía y tuvimos ese contacto físico que me hizo sentir seguro. Pasar de no cruzar ni una palabra a vivir algo así fue algo impens...

Siento que debo hablar de esto una última vez

  Las cosas cambiaron desde que volví a mi realidad: ya no compartimos el mismo espacio, no tenemos contacto de ningún tipo y ninguno de los dos sabe cómo está el otro. Esto, desde luego, me da una paz que hace tiempo no sentía, pero también me deja una frustración al saber que las cosas terminaron así. Gracias a ti me di cuenta de lo mucho que me ha afectado esta soledad que me ha acompañado durante mucho tiempo. No en vano quise entregarlo todo contigo. Aún recuerdo esa noche como si fuera ayer. Nunca me había sentido tan en calma, tan feliz, tan alegre como me sentí aquella noche. Era como si la vida me estuviera volviendo a sonreír después de tantos tropiezos que he tenido. Toda esa ilusión pareció infinita por un momento antes de que se acabara. Después de esa noche es inevitable preguntarme lo mismo todos los días: ¿volveré a ser tan feliz como aquella vez? Tú, que me devolviste las ganas de amar sin pensar en que eso signifique perder, has sido motivación para escribir e...

Volví a mi realidad

Es de no creer, pero eso me hizo estar aquí escribiendo esto... Hace tiempo que no conectaba con alguien y, cuando por fin pasa, la vida me devuelve a mi realidad diciéndome que todo lo que quiero se va cuando menos quiero. Nunca importó el tiempo ni las cosas invertidas; yo solo quería apostar una vez más. Esa ilusión que tenía en cuestión de días se fue de inmediato. Hoy más que nunca me siento solo, con un mal sabor y con miles de preguntas rondando en mi cabeza. Mi único consuelo es saber que ya no soy el de antes. Aquella noche en la que estuvimos compartiendo anécdotas de nuestro pasado lo fue todo para mí. También aquella noche donde, en medio de los efectos del alcohol, pude confesarle lo que por días estuve guardando y con lo que estuve luchando cuando nadie me veía. Ahora, que todo es diferente, me frustra saber que el riesgo que tomé fue en vano. Sé que nunca leerás esto, pero quiero agradecerte por intentar abrir tu corazón y tus pensamientos conmigo, aunque haya sido muy p...

¿Y si todo hubiera salido bien?...

 Ha pasado tiempo desde que toda esa ilusión se fue de mi mente para siempre, lo sé, pero día a día la misma pregunta ronda por mi cabeza sin descanso: ¿y si todo hubiera salido bien?... Este sueño comenzó hace unos tres años, cuando un familiar me comentó la idea de salir del país y me preguntó si estaba interesado. Yo, con la inocencia de un niño de diecisiete años, le contesté que sí. Eso desencadenó una ilusión grandísima en mí que cada día hacía más fuerza desde aquel diciembre de 2021.  Lo primordial era mi formación académica: yo en ese entonces aún estaba cursando el bachillerato, por lo que tenía que finalizarlo sí o sí para continuar con el proceso de aquel sueño que quería hacer realidad. Además del tema académico, también debía analizar el tema del visado, cosa que, sin dudas, fue lo más complicado de todo esto. Año 2022, empieza la aventura de este sueño. En agosto de ese año  ― después de una ruptura amorosa que me dejó secuelas ―  pude conocer a quiene...