La noche más bonita que he vivido
¿Qué decir de aquel momento si, como he dicho, ese recuerdo permanece latente en mi mente?... Tú, además de devolverme la ilusión por un instante, me diste uno de los recuerdos más bonitos que tengo: aquella noche en la que sentimos que conectamos en más de un aspecto. Nunca me importó lo que estuviéramos haciendo, el lugar o el momento; solo me importaba el tiempo que invertía contigo. Tú fuiste como ese rayo de luz que renació en medio de mi oscuridad (que parecía eterna), como esas alas que me permitieron volar de nuevo o como ese sol que aparece después de una ruidosa tormenta... Esa noche, en la que sentí que estaba en el mismísimo nirvana, es especial para mí por varios motivos: la estaba compartiendo contigo, me sentía con plenitud y estaba creando recuerdos con quien yo quería (tú). Lo más especial fue cuando hicimos saber lo que cada uno sentía y tuvimos ese contacto físico que me hizo sentir seguro. Pasar de no cruzar ni una palabra a vivir algo así fue algo impens...